martes, 25 de noviembre de 2008

Mal Decir



Creo que lamento lamentarme, que si mis lamentaciones son solo la consecuencias de mis elecciones.
Solo me ataco a mi mismo.
Prefiero ir de loco por el cemento seco y pestilente, olvidar cuan estúpido he sido al perdonar una y otra vez lo que me he hecho una y otra vez de manera indirecta.

El problema esta en el olvido, en el no guardar rencor, en creer que la gente cambiara cuando aun no llegan al borde del precipicio.

Morderé mis lágrimas y comeré de la cosecha negra de la estación, que por mucho quedarse al sol se ha quemado, y se ha fundido.

En fin, solo son palabras sin pensar, ya que de lo ultimo ya me canse en el pasado.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Pedir perdon

Suele pasar que hay veces en las que me detengo a pensar, y pasan los elefantes coloridos por delante, mas yo no caigo en cuenta, transitan las musas de los pintores y tampoco presto atención, pasan los payasos burlones por delante y ahí si me doy por enterado y los golpeo hasta que su pintura y sangre no se distingan.
Pero creo que me he desviado levemente del tema. Como decía hay veces que me doy a la tarea de pensar y reflexionar, creo que de algo me ha servido.
He llegado a la conclusión de que debo pedir perdón, si, pedir perdón, a tod@s los seres cuyos caminos se vieron afectados por mi persona. Si quise que fueran otros o que fueran otras, creanme que lo siento, esa actitud tan solo responde a mi admiración personal por mi mismo, y por creer que todo cuanto digo y hago esta perfectamente bien y justificado, cosa que la practica no ha tardado en desmentir.

Sin embargo, creo tener el presentimiento señor o señora lectora que seguiré tratando de cambiar a la gente y probablemente a ud. también, así que tome como recomendación no seguir leyendo............................. . Ahora si la tentación es mucha y ud. cree que yo puedo hacer algún aporte a su existencia, pues siga, adelante, pase, creo que a fin de cuentas ya se ha visto que en el pasado quienes escucharon a este seudorevolucionario de habitos y conciencias no quedaron tan mal parados.