domingo, 8 de febrero de 2009

Al mirar para adelante


No pensar, solo hacer, dejar que el cotidiano y dulce pasar de las horas me muestre lo maravillozo que es la labor diaria, lo bello que es llenar los espacios y comprender que el miedo a mi soledad estará en todas partes pero soy yo mismo quien elije escucharlo o meterlo en la mochila que "casualmente" olvidare en un bar con los amig@s o en un ensayo inspirador.
Por ahora solo vivir, y pensar que si yo sonrió alguien sonreirá conmigo y seguirá mi alegría para que la compartamos.