sábado, 19 de septiembre de 2009

El gran misterio

Son los momentos en un devenir sin cansancio, los que se entrecruzan y se atropellan para formar esta extraña constelación, esta resurrección y esta muerte que se extingue cada mañana.

Es tarde, aunque no demasiado, es el espacio del vacío previo, es el ojo del huracán, que mantiene la falsa calma, y más que eso es la espera, es la extraña espera a la que debemos acostumbrarnos, sin pensar.......extraño tema aquel, como si se pudiera, y aunque esto fuera posible, el soñar es ineludible.

Y es así que se vuelve a soñar con los ojos abiertos, los cuales solo se cerrarán en el preciso instante de la confianza en plenitud, cuando optas por tomar el ultimo impulso en tus pies y lanzarte al extraño vació en el cual todo puede suceder.

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