jueves, 29 de octubre de 2009

Nada más

No se inventa, se descubre. Y en la luminaria oportuna, se encuentra el entendimiento y el sentir de que las posibilidades existen en un pequeño espacio sin ninguna pretensión, sin escapar, sin esperar el mañana, por que el presente es ahora, y no es necesario nada mas que tu cara junto a la mía.

martes, 20 de octubre de 2009

Estrella



Es tarde, las luces apenas se mantienen en pie, en una distancia que no se presenta como tal, pues parecen abrazar un verano de ciudad campesina y retratada.

Es de noche, y en la distancia te siento, tan amable e infinita como pareces serlo, tan abstracta como la flor del desierto.

Y es que eres sol de los extremos, que brinda el calor a estas lejanas habitaciones a las que yo llamo hogar y cuna, no eres de aquí ni de allá, y sin embargo eres de cada paso que se entierra en la arena de una playa amiga y desconocida, si tu no estas.

Te recuerdo, y una imagen se completa en la muralla, tu mirada eterna y trascendente, aquella que traspasa lo necesario en un asiento de bus con olor a mar próximo, con sabor a gente cansada y ansiosa. Estas en paz, alegre como solo tú aprendiste a serlo, y es que eres tan grande que nunca sabré todo, solo te intuyo, te abrazo y te siento.

Son tus dolores pequeños grandes motores de sabiduría, tú que aprendiste de la pérdida, que nada se posee, que solo esta ahí, aunque no este, que solo estamos y tomamos de la mano para ser compañía, más no parte.

Eres eterna y simple, precisa en un beso y en una mirada, regalo mas no presente.

Oh mujer astro, extraña entre tanta tierra, iluminaste por primera vez aquella lluviosa noche en una habitación de recuerdos patrios, y fuiste la más hermosa luz, la más intrigante y sorprendente, tomaste sin saber lo que no era tuyo, y lo convertiste en prenda con formas de brazos y besos del devenir, de un hombre cansado de ser tal, olvidado en sueños y promesas de un mundo por cambiar y amar.

Es tarde, y sin embargo no lo es, ya que la luz esta por todas partes en grandes rayos que desde el sur gritan tu nombre.